Un apetito feroz me visita cada noche

Si bien el synthpop se extinguió en gran parte de los ochentas (gracias a Dios) y los noventas eran liderados por guitarras sucias y máquinas con sonidos nuevos. En esta ecuación, ¿Dónde queda Depeche Mode?
Ellos, si bien absorbieron perfectamente sonidos de New Wave, Synthpop y Dark Wave hace treinta años, en los noventas logran evolucionar para su supervivencia. El Synthpop con alma rockera de Violator (1990) les dio tiempo, pero con Songs Of Faith And Devotion (1993), Depeche Mode se mudó al mundo de los excesos del teatro del rock, y como es de esperarse, tuvo sus consecuencias.
Para cuando decidieron volver al estudio en 1996, la banda estaba en su peor momento, así como el peor equipo que pudo tocarte en la escuela. La suma era simple:
Martin L. Gore, ya tenía los sonidos como siempre, como el niño que siempre tiene cartulinas, tijeras de más y pegamento. Dave Gahan, el vocalista y galán pasaba por una adicción muy peligrosa a las drogas, algo así como el buena onda del salón, que es un desmadre que se le está pasando la mano con esto de la fiesta. Andy Fletcher sufría depresión, el buen alumno que tiene un momento difícil porque sus amigos no están siendo tan buenos como solían ser. Alan Wilder, el niño que metieron al equipo porque no se podía de tres pero realmente no hacía mucho. Y por último, Tim Simenon, el productor que ya había trabajado con Björk, David Bowie y otros actos eletrónicos, le tocó ser el capitán del equipo aunque sea nuevo en la escuela. Todo esto era sinónimo de caos.
Pasaron por varios estudios sin grabar casi nada, Wilder decidió partir y los demás no les dolió mucho y tuvo que pasar lo que le pasa a cualquier muchachillo descarriado, Dave Gahan tiene una sobredosis que casi lo mata. Fue en ese momento, en el que recapacita y comienza a rehabilitarse y utilizar las entrevistas como un medio terapeútico. Después de un difícil comienzo, las canciones van fluyendo, van teniendo por fin voces y logran concretar Ultra hasta la primera mitad de 1997.
Todos tus estúpidos ideales, tienes tu cabeza en las nubes

A pesar de todo el desorden, Ultra fue un disco bien recibido, pasando a un sonido un poco más Industrial y Ambient, el resultado es satisfactorio. Muchas de las canciones retratan el despojo que se había convertido Gahan y como se redimía, así como también como lastimaba a los demás. Claramente se puede apreciar en "Barrel Of A Gun", "It's No Good" y "Useless". Otro tema que es una balda de perdón y cariño es "Home" que canta Gore en la que da la bienvenida a su compañero. Si bien Ultra no es precisamente un disco eléctrico y osado como su predecesor, su paz llega a ser muy mística y para nada aburrida.
La edición que tengo incluye un DVD con toda la historia que les acabo de contar, junto con el álbum en sonido envolvente y varios lados B y mezclas de este periodo.
No digas que eres feliz sin mí
Para terminar este cuento de un capítulo de la historia de Depeche Mode, a pesar que lograron un buen álbum que vendía, ellos no hicieron gira de Ultra por temor a que Gahan tuviera una recaída, así que sólo hicieron varias presentaciones en televisión y ya. Un disco por que recibieron una suma minúscula.
Aún así, ya cuando Gahan estaba al 100% hicieron una gira de grandes éxitos, lo cual revive el ahora trio desde las cenizas cual Ave fenix. En vivo, por fin tienen al baterista que Gahan había pedido desde hace mucho y ante toda la adversidad lograron estar los tres juntos haciendo música hasta el día de hoy. Fin. :)

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