Parte 1: El camino de miseria

Enfermo, ansioso y ligeramente desorientado pase de un autobús al metro, y ante mi ignorancia por rumbos que no conocía realmente bien y con la dirección de donde me dirigía a más de 3 estados de distancia, sólo me quedaba caminar, tantear y aferrarme a mi memoria. Me confundí un buen rato pero di donde era. Me maravillé ante la primera parada de mi viaje: San Ildenfonso. El colegio era extenso y me asombré más por ver la cantidad de gente que había dentro, ese día no cobraban pero te todas maneras había mucha gente. Y, pues, a lo que iba: La exposición de Marilyn Manson The Path of Misery.

La exposición contaba con 30 piezas del artista, todo en una serie de cuartos oscuros, de la cual no podía sacar cámara, por lo tanto las fotos fueron de mi celular y se ven BIEN MIERDA, pero de todas maneras, ya las había visto en internet numerosas veces, pero tenerlas enfrente fue asombroso. Las pinceladas y las consistencia de los colores, traían vida a seres deformes y lánguidos con miradas perdidas mostrando una ausencia total de alma o un presencia total de alma; pruebas de una perspectiva crítica de la moral norteamericana y la naturaleza inherente del ser humano como en la serie RGB; figuras femeninas semejantes al pintor difuminando en la proyección del deseo propio de placer y/o destrucción en otros. Reminiscencia a Schiele y a otros iconos idolatrados por Manson, muestra una visión interesante en los colores empleados otorgándoles movimiento, dando la sensación como si respiraran varias.

Cómo conclusión de esta exhibición había un cuarto con varias pantallas proyectando en diferente tiempo su proyecto fílmico, dirigido por el mequetrefe de Shia LaBouf de Born Villain, la gente no podía quedarse atenta a todas las imagines hipnotizantes de las pantallas.

Saliendo de ahí me dirigí a la exposición hiperrealista de Ron Mueck, figuras enormes y también diminutas en un espacio similar a la nada, daba un sentimiento de algo inhóspito a ver como algo que parecía tan fiel a la realidad no cobraba vida y comenzara a moverse.

Brevemente, recorrí varias partes del edificio, entreteniendome con los frescos de Orozco, personalmente no me agradaban mucho los muralistas pero debo admitir que todo el simbolismo de la realidad de ese México postrevolucionario me resultó encantador, por así decirlo. Con buen gusto me retiré, era pasando medio día y mi viaje aún le faltaba mucho.

P.D. Por razones que desconozco no me deja subir ni una pinche foto pero les dejo el link donde pueden encontrarlas todas


al parecer videos tampoco así que dejó el video de Born Villain

Comentarios

  1. oh Alan!! gracias por el link, no había tenido la oportunidad de ver todas, mi favoritas definitivamente son: Someone Should Put Hearts Over Her Eyes, It's Not the Hat, it's the Eyes,Do I Have to Do Everything for You?, y Valentine's Day, las primeras dos considero muy interesante el detalle de que son muy muy coloridas en comparación con todas las pinturas y tirandole a colores pasteles, Alan te admiro por aventurarte solooo en México yo no podría. ja :p

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