Es muy curioso estar una semana sin mis lentes me sirvió mucho de analogía para justo lo que necesito en mi vida que es ver las cosas diferente. Durante un buen tiempo he estado meditando demasiado sobre que quiero y también que busco lograr más adelante, teniendo mi acostumbrada reacción de vivir día a día, preocuparme por mi escaso presupuesto, fijarme en cosas cotidianas pero que me mantienen en cierta forma tranquilo me pregunto: "¿Acaso eso es todo?". Se me ocurre por la cabeza si de veras es todo lo que me pudiera pasar, vivir día a día, preocuparme por cosas que son tan poco trascendentales, tocarme en la noche y despertar para repetir toda mi rutina como un sonámbulo, hace falta un cambio de perspectiva.
Por lo que a pesar de estos pensamiento, aclaro, no me siento conflictuado, ni estresado ni mucho menos agobiado por el terrible devenir. De hecho, estoy en una etapa de mi vida en la que me siento bastante contento, a gusto con lo que hago y aprendo, pero es también sentirse muy apretado en un lugar pequeño. Sin motivo de ser el cliché de "quiero irme de mi casa y hacer lo que yo quiera de mi vida", es más que cambie la dinámica de lo que hago, no para que sea alguien distinto sino para que me satisfaga más, porque por primera vez, siento que muchos aspectos de mi vida están bastante bien y de las problemáticas que se me presentan no son imposibles, ni tampoco espero que algún alt deux machina surja en la historia.
Me gusta ser maestro de alemán pero también necesito saber que hacer con lo que estudié, por lo que primero necesito sobrevivir la tediosa y generadora de bilis etapa de los tramites de papeles y otras pendejadas, ya de ahí comenzaré a perfilar lo que pienso hacer. Aunque varias cosas las considero, lamentablemente, necesito el puta papel para que no se arme pedos.
La otra es que me gusta mucho mi diplomado (Psicología en el arte, para los que no sepan), es padre, a pesar que es más psicología que arte, me ha resucitado casi, ese germen de mi parte creativa que anulé con muchas cosas, con personas, otras voces, con ocupaciones, ocio, placer barato y otros abalorios. En conjunto con lo que he platicado en mis sesiones, es tiempo en el que no debo de tener miedo de extender la mano y demandar lo que quiero, sea cumplido o no, callarme no es una opción y eso recae en querer hacer varias cosas viejas-nuevas que tiene años que no realizo, y que opino que si me hago de la vista gorda me arrepentiré de no saber que hubiera pasado, aunque suene a trama trillada de película palomera gringa.
Y por último, algo que me hace sentir muy pleno es el que me he librado de muchas cosas que me adjudiqué y que no debían ser así. Sí, suena cursí eso de que cierre círculos, me sienta bien pero no voy a promocionar al señor Jesucristo ni mamadas así, hagan lo que crean correcto y hagan desmadre y todos seremos felices. Pienso que he dejado de darle significado a las personas como las tenía, no sé si porque mi relación con ellas se ha afectado o si por los cambios que hay, no puedo darles el mismo significado. Sólo sé que medito mucho de las cosas pero ya no me enredo con ellas, así que eso del overthinking se me está bajando y espero haga paro para otras cosas.
En fin, me asombra un poco como salió la entrada según yo no estaba inspirado pero tenía que dejarlo fluir. Ya no seré tan cursí lo prometo, porque también me caga lo cursí.
Por lo que a pesar de estos pensamiento, aclaro, no me siento conflictuado, ni estresado ni mucho menos agobiado por el terrible devenir. De hecho, estoy en una etapa de mi vida en la que me siento bastante contento, a gusto con lo que hago y aprendo, pero es también sentirse muy apretado en un lugar pequeño. Sin motivo de ser el cliché de "quiero irme de mi casa y hacer lo que yo quiera de mi vida", es más que cambie la dinámica de lo que hago, no para que sea alguien distinto sino para que me satisfaga más, porque por primera vez, siento que muchos aspectos de mi vida están bastante bien y de las problemáticas que se me presentan no son imposibles, ni tampoco espero que algún alt deux machina surja en la historia.
Me gusta ser maestro de alemán pero también necesito saber que hacer con lo que estudié, por lo que primero necesito sobrevivir la tediosa y generadora de bilis etapa de los tramites de papeles y otras pendejadas, ya de ahí comenzaré a perfilar lo que pienso hacer. Aunque varias cosas las considero, lamentablemente, necesito el puta papel para que no se arme pedos.
La otra es que me gusta mucho mi diplomado (Psicología en el arte, para los que no sepan), es padre, a pesar que es más psicología que arte, me ha resucitado casi, ese germen de mi parte creativa que anulé con muchas cosas, con personas, otras voces, con ocupaciones, ocio, placer barato y otros abalorios. En conjunto con lo que he platicado en mis sesiones, es tiempo en el que no debo de tener miedo de extender la mano y demandar lo que quiero, sea cumplido o no, callarme no es una opción y eso recae en querer hacer varias cosas viejas-nuevas que tiene años que no realizo, y que opino que si me hago de la vista gorda me arrepentiré de no saber que hubiera pasado, aunque suene a trama trillada de película palomera gringa.
Y por último, algo que me hace sentir muy pleno es el que me he librado de muchas cosas que me adjudiqué y que no debían ser así. Sí, suena cursí eso de que cierre círculos, me sienta bien pero no voy a promocionar al señor Jesucristo ni mamadas así, hagan lo que crean correcto y hagan desmadre y todos seremos felices. Pienso que he dejado de darle significado a las personas como las tenía, no sé si porque mi relación con ellas se ha afectado o si por los cambios que hay, no puedo darles el mismo significado. Sólo sé que medito mucho de las cosas pero ya no me enredo con ellas, así que eso del overthinking se me está bajando y espero haga paro para otras cosas.
En fin, me asombra un poco como salió la entrada según yo no estaba inspirado pero tenía que dejarlo fluir. Ya no seré tan cursí lo prometo, porque también me caga lo cursí.
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