Les presento un escrito del angustiado Alan de 17 años, pronto trabajaremos juntos en varias cosas, no tiene material tan malo.
Y los días oscuros terminaron
Estuve tanto tiempo evadiendo, conteniéndome, mirando al otro lado, imaginando que existían más cosas que la decadencia ofrecida; atravesé las luces y penumbras que me brindó el destino. Tuve moretones, cortadas y rasguños; resentí como los recuerdos se apegaban a mi piel, drenando esperanza para proseguir un camino que tiene mis expectativas para algo que se encuentra más allá de lo corpóreo.
He visto mi propia cara convirtiéndose en lo que se esperaba, lo que pude evitar a tiempo, he dado vistazos ajenos a mi ensimismamiento y me he confundido una y otra vez.
Es el recuerdo de lo que se quedó atrás y por sus vísperas, lo que amenaza la fortaleza que estoy adquiriendo y la sabiduría que anhelo. Aun así, como una tormenta se ha alejado, siendo una imagen débil en un monitor agonizante.
Estuve tanto tiempo evadiendo, conteniéndome, mirando al otro lado, imaginando que existían más cosas que la decadencia ofrecida; atravesé las luces y penumbras que me brindó el destino. Tuve moretones, cortadas y rasguños; resentí como los recuerdos se apegaban a mi piel, drenando esperanza para proseguir un camino que tiene mis expectativas para algo que se encuentra más allá de lo corpóreo.
He visto mi propia cara convirtiéndose en lo que se esperaba, lo que pude evitar a tiempo, he dado vistazos ajenos a mi ensimismamiento y me he confundido una y otra vez.
Es el recuerdo de lo que se quedó atrás y por sus vísperas, lo que amenaza la fortaleza que estoy adquiriendo y la sabiduría que anhelo. Aun así, como una tormenta se ha alejado, siendo una imagen débil en un monitor agonizante.
Comentarios
Publicar un comentario