Das Ende

Reflexiones del fin de año. Unas cursis, otras insípidas, otras sólo un proceso de revelado de una imagen completa de 365 días. Poner en palabras todo lo que ronda en mi mente me resulta necesario ya que en unos cuantos días regreso a ser parte de la maquinaria del mundo laboral y seré zarandeado por muchas cosas.

El 2014 fue un año que apliqué mucho la de YOLO; desde ir a cuatro conciertos distintos (de los cuales pude ver a dos de mis bandas favoritas y conseguir los autógrafos de los integrantes de Placebo); cotorrear con gente nueva, aventurarme en dar clases en Universidad, embarcarme en una relación personal, lo cuál tenía demasiado tiempo que no sucedía y sobre todo, no tener miedo de hacerla de malo.

Realmente si el 2013 fue para mí un año de reparar muchas cosas que no estaban bien, este año fue tomar fortaleza y moverme de manera más independiente. Estoy contento que ya en mi trabajo ya no me siento como el nuevo y que ya soy como rey de mi pequeña roca y es algo que me gané a pulso y de lo que estoy orgulloso; tuve la oportunidad de querer y dejar ir por decisión propia y no motivado por dolor y ansiedad; tuve el beneficio de tener la razón en varias ocasiones y es muy satisfactorio; pude hacer muchos amigos nuevos este año y eso es muy agradable; pude abrirme a música más nueva y agarrarle cariño a viejos conocidos; se me han depositado esperanzas y expectativas grandes de personas que al momento que me lo dijeron me sentí muy especial y pude conectarme con una parte más sensible de mí, aunque me sigo sintiendo fuera de lugar en muchas cosas, soy un viejo amargado y raro, pero no sé como ser otra cosa, tal vez eso me condene a mucho tiempo solo, pero complacer a todos no es parte de mis objetivos.


Ya tengo varios proyectos en la mira que  no voy a ceder fácilmente y el año que viene deseo poder ver más amigos que tiene mucho tiempo que la distancia nos separa, deseo poder viajar más, explotar más mi creatividad, aprender a manejar, descubrir cosas nuevas y ser feliz y que la gente a mi alrededor también lo sea. Algo muy impresionante que me di cuenta este año es que uno piensa mucho en como envejece pero olvidamos que todo lo demás también y nada queda igual, es ahí donde entra la nostalgia pero no podemos aferrarnos a algo que se desvanece.

Sigan adelante y sean más de lo que se espera de ustedes.

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