Depeche Mode es una banda que es digna de felicitar como ha sobrevivido el paso del tiempo. Destacar en los 80's, adaptarse a los 90's, aun ser relevantes en los '00 y resistir a las tendencias pero al mismo tiempo innovar en esta década. Mi primer avistamiento de este poderoso trio fue del disco que incluye la canción "Precious", sé que ya tenían ya una amplia trayectoria pero Playing the angel fue lanzado en ese momento de la adolescencia que te empiezas a abrir a otros canales y estilos.
El video de "Precious" en el que se ven ellos en un elegante barco tan moderno y rodeado de criaturas de zonas abismales fue muy intrigante para mí y los demás singles como "Suffer well" y "John the revelator" y "A pain that I'm used to" tanto el aspecto visual y sonoro que provocó que tuviera curiosidad de esta agrupación por muchos años.
Aunque tardé un poco en conseguir Playing the angel, es muy vigente su sonido que sobrepasa el synthpop característico de ellos, la fuerza que desarrollaron en Songs of faith and devotion, la exploración en un sonido más ambient en Ultra y la alquimia entre lo orgánico e inorgánico en Exciter. Personalmente este disco me gusta mucho porque es el "más pesado", por así decirlo, que tienen. Posee sonidos que dejan mudos a sus cotaneos y dan pelea a rockeros de pedigree.
Hay canciones hipnóticas como indomables que aunque no fueron sencillos valen mucho la pena como "The sinner in me", "I want it all", "Nothing is impossible" y "The darkest star". Una constelación de sentimientos que rayan en la divinidad y lo diabólico, en mi opinión, una etapa superior de lo que querían logar en Songs of faith and devotion y mi material favorito de este grupo que espero algún día presenciar en vivo.
El video de "Precious" en el que se ven ellos en un elegante barco tan moderno y rodeado de criaturas de zonas abismales fue muy intrigante para mí y los demás singles como "Suffer well" y "John the revelator" y "A pain that I'm used to" tanto el aspecto visual y sonoro que provocó que tuviera curiosidad de esta agrupación por muchos años.
Aunque tardé un poco en conseguir Playing the angel, es muy vigente su sonido que sobrepasa el synthpop característico de ellos, la fuerza que desarrollaron en Songs of faith and devotion, la exploración en un sonido más ambient en Ultra y la alquimia entre lo orgánico e inorgánico en Exciter. Personalmente este disco me gusta mucho porque es el "más pesado", por así decirlo, que tienen. Posee sonidos que dejan mudos a sus cotaneos y dan pelea a rockeros de pedigree.
Hay canciones hipnóticas como indomables que aunque no fueron sencillos valen mucho la pena como "The sinner in me", "I want it all", "Nothing is impossible" y "The darkest star". Una constelación de sentimientos que rayan en la divinidad y lo diabólico, en mi opinión, una etapa superior de lo que querían logar en Songs of faith and devotion y mi material favorito de este grupo que espero algún día presenciar en vivo.




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