
Muchas personas me recuerdan por distintas cosas, por mi forma de caminar, quejas, debrayes, vergüenzas públicas que he asumido casi siempre de forma gloriosa y la música; por la música casi de inmediato me ubican por Manson, Bowie, Placebo, The Cure y otras cosas oscuras pero llamativas. Pero de lo más inusual es cuando me ubican por mi lado dulce (porque existe, aunque no lo crean) sobre todo cuando es musical.
Una de las bandas por las que me asocian de este lado no tan característico de Alan es The Raconteurs, uno de los primeros experimentos de Jack White fuera de su icónica banda The White Stripes, junto con miembros de The Greenhorns y Brendan Benson forman un cuarteto que cosechan garage rock con un folk dulce.
El álbum debut (Broken Toy Soldiers) de este supergrupo fue aclamado en 2006, tanto que musicalizaron los VMA's de ese respectivo año y fueron nominados al Grammy por Mejor álbum de rock el año consiguiente.
La razón por la que me recuerdan con este álbum es por cómo lo he recomendado, de hecho es mi proyecto favorito de Jack White porque logra mezclar muy bien esa energía electrizante de sus guitarras junto con su lado bucólico, menos estilo de Los Hijos Del Maíz que siempre transmite. Canciones como "Hands", "Together" y "Call it a day" podrían pasar como cualquier banda setentera que mantiene a todo el mundo relajado y a gusto.
También hay canciones entretenidas como el primer sencillo "Steady, as she goes", "Level" y "Store brought bones". Es un disco que me pone muy de buenas y recuerdo un ex que tenía que me decía que 1) le daba cosa escuchar el disco por la portada 2) que la canción "Hands" es muy bonita y 3) que cada vez que escuchaba una canción de ellos se acordaba de mí. Me parece que no soy tan ojete como uno creía.
"You want everything to be just like
The stories that you read but you can't write
You gotta learn to live and live and learn
You gotta learn to give and wait your turn
Or you'll get burned"

Comentarios
Publicar un comentario