Como muchos chicos saben, hoy fue mi último día de clases como profesor de alemán. Aunque no me dieron opción si quería quedarme o no, la suerte está echada, voy a volver a mi planeta natal de Xalapa.
La experiencia de dar clases en una secundaria fue aterradora, extenuante y a la vez gratificante. Después de un año de vivir la agridulce experiencia de vivir por mi cuenta y poner a prueba mis habilidades para enseñar y mi resistencia, me quedo con un montón de aprendizaje y más que nada un buen número de alumnos de los que me enorgullece haber sido su maestro.
El año no fue como lo planeé pero para bien o para mal fue lo que que fue. No sé hasta que punto los chicos aprovecharon mi materia o no, porque aprender un idioma no es para cualquiera y menos uno que es tan complicado como alemán, pero me quedó con mi título autoproclamado de: El embajador de los niños raros.
Al igual que muchos de ustedes, ahora ex-alumnos, yo en mi adolescencia era el que le aterraba hablar frente a la clase; el que no sabía de que hablar más que de caricaturas y ánimes; el que era pésimo en los deportes; el que escuchaba música que a nadie le gustaba; el que siempre se vestía de negro; el que leía libros y veía películas "raras"; el que le generaba ansiedad porque no vivía las experiencias extremas como los demás; el que tenía problemas de entender a los demás y ser entendido; el que se miraba al espejo y no sabía quien diablos era. Y me enorgullece haber sido un niño raro y ser un adulto aun joven raro, porque no quería ser como los demás, no quería ser una falsificación de Alan, sino yo mismo.
Ya en su momento les dediqué chicos a cada uno palabras de despedida, y les pido que sean diferentes, sean osados y sobre todo sean ustedes mismos. Ojalá pueda encontrarme una mejor versión de ustedes porque no tienen idea de cuanto potencial tienen y cuanto tienen por delante.
Una de la razón por la que tal vez pude hacer click con ustedes fue por identificarme, porque fui un niño que tuvo la promesa que si estudiaba y hacía las cosas bien podía cumplir sus sueños; no digo que sea imposible, pero está muy cabrón el mundo más allá de los muros de su escuela, más si aun hay buitres que quieren toda la riqueza y beneficios de los gigantescos cambios de este mundo pero haciendo las mismas cosas sucias y retrogradas que han sido un lastre por siglos. Deseo que ustedes tengan un mejor futuro, hagan un mejor futuro para este mundo porque se encontrarán algún niño como ustedes que los va a necesitar.
Disfruten a sus amigos, a su familia, vivan para ser felices, sean responsables, sean creativos, tengan una pasión y sean buenos en ella, no tengan dramas estúpidos ni se concentren en cosas o dinero porque en unos años verán que eso no va significar nada, ni nadie lo recordará; sean pacientes porque las cosas llegan a su tiempo; hagan lo correcto y si es necesario ir contra corriente para defender lo que es correcto ¡Háganlo! Si queremos algo distinto y mejor, luchen por ello.
Creo en ustedes al igual que muchos de sus profesores y otras personas. Me despido de ustedes y no los olvidaré. Un abrazo y si necesitan ayuda, consejo o recomendación saben como buscarme, si quieren mi correo o número, por inbox. Espero volver a cruzan camino con ustedes
Los quiere mucho Herr Alan, der Deutschlands Köning
La experiencia de dar clases en una secundaria fue aterradora, extenuante y a la vez gratificante. Después de un año de vivir la agridulce experiencia de vivir por mi cuenta y poner a prueba mis habilidades para enseñar y mi resistencia, me quedo con un montón de aprendizaje y más que nada un buen número de alumnos de los que me enorgullece haber sido su maestro.
El año no fue como lo planeé pero para bien o para mal fue lo que que fue. No sé hasta que punto los chicos aprovecharon mi materia o no, porque aprender un idioma no es para cualquiera y menos uno que es tan complicado como alemán, pero me quedó con mi título autoproclamado de: El embajador de los niños raros.
Al igual que muchos de ustedes, ahora ex-alumnos, yo en mi adolescencia era el que le aterraba hablar frente a la clase; el que no sabía de que hablar más que de caricaturas y ánimes; el que era pésimo en los deportes; el que escuchaba música que a nadie le gustaba; el que siempre se vestía de negro; el que leía libros y veía películas "raras"; el que le generaba ansiedad porque no vivía las experiencias extremas como los demás; el que tenía problemas de entender a los demás y ser entendido; el que se miraba al espejo y no sabía quien diablos era. Y me enorgullece haber sido un niño raro y ser un adulto aun joven raro, porque no quería ser como los demás, no quería ser una falsificación de Alan, sino yo mismo.
Ya en su momento les dediqué chicos a cada uno palabras de despedida, y les pido que sean diferentes, sean osados y sobre todo sean ustedes mismos. Ojalá pueda encontrarme una mejor versión de ustedes porque no tienen idea de cuanto potencial tienen y cuanto tienen por delante.
Una de la razón por la que tal vez pude hacer click con ustedes fue por identificarme, porque fui un niño que tuvo la promesa que si estudiaba y hacía las cosas bien podía cumplir sus sueños; no digo que sea imposible, pero está muy cabrón el mundo más allá de los muros de su escuela, más si aun hay buitres que quieren toda la riqueza y beneficios de los gigantescos cambios de este mundo pero haciendo las mismas cosas sucias y retrogradas que han sido un lastre por siglos. Deseo que ustedes tengan un mejor futuro, hagan un mejor futuro para este mundo porque se encontrarán algún niño como ustedes que los va a necesitar.
Disfruten a sus amigos, a su familia, vivan para ser felices, sean responsables, sean creativos, tengan una pasión y sean buenos en ella, no tengan dramas estúpidos ni se concentren en cosas o dinero porque en unos años verán que eso no va significar nada, ni nadie lo recordará; sean pacientes porque las cosas llegan a su tiempo; hagan lo correcto y si es necesario ir contra corriente para defender lo que es correcto ¡Háganlo! Si queremos algo distinto y mejor, luchen por ello.
Creo en ustedes al igual que muchos de sus profesores y otras personas. Me despido de ustedes y no los olvidaré. Un abrazo y si necesitan ayuda, consejo o recomendación saben como buscarme, si quieren mi correo o número, por inbox. Espero volver a cruzan camino con ustedes
Los quiere mucho Herr Alan, der Deutschlands Köning
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