Funk Finlandés

Es indudable que todos hemos pecado de caer en alguna moda; y aquel libre de culpa que arroje la primera piedra. Sin embargo, depende como tomes ese momento embarazoso de tu vida, en estos últimas días me he reconciliado de muchos gustos culposos que en el inicio de mi adolescencia negué neciamente por temor a ser juzgado o simplemente para buscar algo nuevo. Es un proceso muy válido que todos deben de pasar, no puedes evolucionar si te aferras a algo viejo.

Yo caí en una de las modas del boom de bandas finlandesas en la mitad del año dos mil. Obviamente, en ese momento mi favorita era The Rasmus con su pegajoso disco de Dead Letters, música "oscura light", y como tener el disco de novedad no era suficiente y conociendo mi obsesión de tener cosas completas, adquirir el catálogo completo de este grupo era indispensable, aunque se tratase de su pasado "radiante" que no hacía conexión con su imagen en el siglo veintiuno.

En su momento se llamaban sólo Rasmus, y tocaban funk rock. Cosa rara en Finlandia que parece ser mainstream ser un oscuro y misterioso. Cuando apenas había conseguido el disco debut Peep, realmente no podía disfrutarlo mucho al tener un estilo que no podía manejar, apenas descubría mi gusto musical y no era muy amplio realmente. Pero a pesar de lo remilgoso que soy, con el tiempo supe darle una cierta importancia. Tiene poco que lo volví a escuchar, y pues, no es mi disco favorito definitivamente pero logro rescatar que es algo distinto de un país que casi no le pega el sol y a pesar de tener un inglés muy atropellado, esto de ser adolescente y querer armar tu banda es algo chido, porque tiene al menos corazón y visceralidad.

En el disco hay una versión muy digna del tema de los Cazafantasmas, canciones que recuerdan mucho a un nada sofisticado Red Hot Chili Peppers en sus inicios -como dato curioso Rasmus le abrió a ellos en su natal Finlandia- y pues a pesar que es como un bebé feo, uno lo quiere. La frase echando aprender se aprende es la perfecta descripción de este disco, y pues es mejor ver al pasado vergonzoso riéndose de uno mismo que negarlo, gracias a ello logramos salir de eso y ser algo más ¿No es así?



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