Trece de mala suerte

Tener una carrera larga es un gran desafío en el mundo artístico, innovar o permanecer es un dilema interminable. Sobre todo sí eres un ícono, el escrutinio es aún mayor. The Cure en 2008 generó mucha expectativa con su décimotercer álbum que fue soltado a cuenta gotas. En una serie de 4 sencillos con un lado B The Cure parecía traer algo interesante. Una canción melosa y tierna equiparable a "Friday I'm In Love" ("The Only One"), una canción juguetona que podría datar del '85 ("Freakshow"), una psicodélica pista bailable ("Sleep When I'm Dead") y una balada de drama amoroso ("The Perfect Boy"). Estos cuatros sencillos fueron la promesa que todos esperábamos desde hace años.



Incluso antes del lanzamiento del álbum, fue lanzado un EP con remixes de artistas relevantes de la  época como Thirty Seconds To Mars, Jade Puget (AFI), Julien-K, Gerard Way (My Chemical Romance), Patrick Stump, Pete Wentz (Fall Out Boy) y 65daysofstatic. Suena muy emocionante pero es muy ocasional que The Cure haga remixes satisfactorios. Hypnagogic States EP no es malo pero definitivamente es algo prescindible para un no fan de The Cure. Además ayudabas a la Cruz Roja Internacional.


Quitando eso por fin un 27 de octubre se lanza 4:13 Dream. En ese tiempo digamos que apenas descubría a The Cure, tenía mi disco de grandes éxitos y muchos buenos deseos porque los álbumes clásicos estaban muy caros y así que este fue el siguiente paso. En su momento me pareció un disco un poco tedioso, poco pegajoso y hasta pasajero. Las únicas canciones que me gustaron fueron los sencillos antes mencionados, "Underneath The Stars", "The Siren Song", "The Real Snow White" y "The Hungry Ghost". El resto era muy equis. Además de las estructuras de las canciones era idéntica en cuestión de los versos y coros.

El tiempo pasa, conozco más a fondo a The Cure y puedo rescatar un poco más este material pero mi opinión continua muy firme. No es un disco tan monótono, pero en definitiva se queda muy corto con los discos previos. 4:13 Dream en la última vez que lo escuché suena como el camino alterno de Bloodflowers. Tiene mucho Dream Pop y Neo-Psicodelia, una especie de mezcla de The Head On The Door y una versión más light de Wild Mood Swings. Posiblemente Robert Smith sólo querían desempolvar canciones que pudieron ser incluidas en algún momento de su trayectoria y así se siente y está bien, aunque no sea memorable.

En estos meses The Cure ha llamado un poco la atención con su gira de 40 años, el Meltdown Festival, la reedición de Mixed Up y otros materiales y un tentativo nuevo álbum. Me emociona pero 4:13 Dream es un recordatorio que tal vez sea una pesadilla. Robert Smith es una figura icónica de la música, deposito mi confianza en él, es todo lo que se puede hacer, ojalá el resultado sea agradable y fresco. Aún así ver a The Cure en vivo tocando por cuatro horas cincuenta temas de su repertorio es de las mejores experiencias de mi vida. Tengamos fe, muchachos imaginarios.

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